SIN GALLETAS PARA TI

DOMINGO, 11 DE OCTUBRE

Lectura bíblica: 2 Corintios 12:7-10

Juan 16:33: «Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo».

Mi hijo entró a la cocina y me pidió una galleta. Le dije que no. La cena estaría lista pronto, y yo quería que comiera eso en su lugar. Se fue triste y todavía con hambre, pero confió en mí.

La vez pasada hablamos de la sabiduría de Dios: él tiene la mejor meta para el mundo, y el evangelio es el mejor camino para hacerla realidad. Sin embargo, cuando enfrentamos dolor y tristeza (como el hambre, la enfermedad, los errores, las lesiones, reprobar un examen, perder un empleo, o el sufrimiento y la muerte de un ser querido), a las personas les cuesta creer que Dios tiene la mejor meta en mente para cada una de ellas.

Jesús prometió que en este mundo tendríamos aflicción. Dios tiene metas inmediatas para nosotros cuando enfrentamos estas aflicciones. Su propósito es transformarnos en algo que todavía no somos. Nos está acercando más profundamente a una relación con él, librándonos cada vez más del pecado y mostrándonos el poder de su gracia. Está usando nuestra historia para compartir el evangelio con el mundo. Considerando estas sabias metas, ¿cómo deberíamos responder? 1. Recibir los desafíos como provenientes de Dios. 2. Preguntar cómo quiere Dios que respondamos. 3. Confiar y obedecer. 4. Compartir tu testimonio de cómo Dios salva a los pecadores.

Cuando la cena estuvo lista, mi hijo comió una comida nutritiva hasta quedar satisfecho. Más tarde, tuvo su galleta. Que Dios nos dé a todos ojos para ver más allá de nuestro dolor, ojos de fe.

Sugerencias para la oración: Da gracias a Dios por las aflicciones que permite en tu camino. Pídele saber cómo responder al dolor y a la tristeza. Pide fuerzas para confiar en él y obedecerle.

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