EL LIBRO DE REGLAS DEL JUEGO

DOMINGO, 18 DE OCTUBRE

Lectura bíblica: Mateo 25:31-46

Mateo 25: «…y apartará los unos de los otros…»

¿Has jugado alguna vez con un niño que parece cambiar las reglas para que las cosas le convengan? Cuando esto sucede, puedes consultar lo que dice el libro de reglas, pero ¿quién se asegurará de que se cumplan las reglas del juego?

Así es el mundo que Dios creó. Como su Hacedor, él es dueño de su creación. Por lo tanto, tiene el derecho de establecer las reglas que la gente debe seguir. Él es el legislador. Quizás recuerdes la historia de cómo Dios le dio sus leyes a Moisés. Tal vez tengas algunas de esas leyes memorizadas, o sepas dónde encontrarlas registradas en la Biblia.

Dios también tiene la autoridad para recompensar a las personas por guardar o desobedecer sus leyes. Dios tiene el poder de crear el mundo de la nada, de ordenar cuándo llueve y de dirigir las decisiones de nuestros gobiernos. Dios tiene el poder de ejecutar sus recompensas y sus castigos. Por lo tanto, Dios legisla, sentencia y castiga.

Podemos alegrarnos de que Dios tenga esta autoridad por muchas razones. Dios lo sabe todo. Nunca castigará de más ni de menos. Dios distingue la verdad de la mentira. No cometerá ningún error. Pero tampoco es distante y frío como los jueces de la televisión. Dios ama la justicia y el juego limpio, y aborrece el maltrato. Se asegurará de que cada persona reciba lo que merece y de que todo mal sea reparado. Dios designó a Jesús como Juez; alégrate, creyente, de que tu Salvador es tu Juez.

Sugerencias para la oración: Da gracias a Dios por ser justo. Ora para que las buenas obras rebosen de tu corazón, que ama a Dios. Ora pidiendo confianza en que Jesús enderezará todo mal y recompensará tus buenas obras.

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