CRECER EN LA GRACIA

SÁBADO, 17 DE OCTUBRE

Lectura bíblica: Efesios 2:1-10 y 2 Pedro 3:17-18

2 Pedro 3:18: «Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo».

Es otoño y las hojas caen de los árboles, pero ¿recuerdas cómo brotan las hojas en primavera? Algunas hojas salen de brotes. Poco a poco se van desenroscando y creciendo hasta que cada parte de la hoja alcanza la luz del sol. De manera similar, la gracia de Dios es algo que podemos ir comprendiendo cada vez más, a medida que alcanza cada rincón de nuestro corazón y nuestra mente. Aquí hay algunas áreas comunes de crecimiento en la gracia.

Muchas personas hoy creen erróneamente que cierto nivel de maldad es aceptable. Los niños saben hasta dónde pueden provocar a mamá y papá antes de meterse en problemas. Algunos piensan que Dios es igual, y que disculpa cierto pecado. Sin embargo, todo pecado merece el castigo de Dios.

Algunas personas piensan que pueden reparar su relación con Dios haciendo lo que creen que Dios quiere. Se esfuerzan mucho para caerle bien a Dios. Sin embargo, solo Jesús puede reparar la relación de una persona con Dios. Otros piensan que Dios perdona a los pecadores porque ese es su trabajo. Creen que Dios les debe el perdón, pero esto no es cierto. Dios da gracia porque quiere perdonar y salvar a los creyentes.

Otro error común es la creencia de que, en el fondo, las personas son buenas. Cometen errores y tienen algunos malos hábitos, pero en su interior se consideran buenas. Entonces piensan que la gracia de Dios perdona esos errores y malos hábitos. Sin embargo, Dios sabe que nadie es bueno. Aun así, en su gracia, perdona a los creyentes hasta lo más profundo de su naturaleza pecaminosa. Crece en la gracia.

Sugerencias para la oración: Alaba a Dios por su gracia hacia los creyentes que merecen castigo por sus pecados y que, en cambio, reciben perdón, salvación y una relación de amor con Dios, gracias a Jesús.

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