MARTES, 3 DE NOVIEMBRE
Lectura bíblica: Romanos 6:1-14
Romanos 6:11: «Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro».
Romanos 6:11 contiene el primer mandato de todo el libro de Romanos. Durante más de cinco capítulos, Pablo ha escrito acerca de la belleza del evangelio. Ha expuesto el pecado del hombre, la obra de Dios en Cristo, la importancia de la fe y, por último, en el capítulo 5, la gran bendición de estar en Cristo, a la cual nos referimos en el devocional de ayer. Ahora Pablo está listo para llamar a la iglesia a actuar. ¿Por dónde debe comenzar nuestra respuesta? ¡Pablo dice que debe comenzar en nuestros pensamientos y en nuestra mente! Debemos «considerarnos» muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús.
Para crecer en santidad, debemos tener el fundamento correcto. «Considerarnos» es tenernos por algo, o pensar de nosotros mismos de cierta manera. Cuando pensamos en nosotros, debemos pensar que de verdad estamos muertos al pecado.
1 Juan 1:8 nos dice que no hay nadie sin pecado. Así que no nos consideramos muertos al pecado porque seamos impecables, sino porque, en la conversión, realmente morimos (véanse Gá 2:20; 6:14; Col 3:3, etc.). El pecado ya no es nuestro amo. Debemos vernos a nosotros mismos a través de la cruz, entendiendo lo que significa haber nacido de nuevo. A pesar de la presencia continua del pecado, en Cristo debemos reconocer y tener por cierto que hemos muerto al pecado y que estamos vivos para Dios.
¿Te ves a ti mismo de esta manera?
Sugerencias para la oración: Ora para que Dios te ayude a verte a ti mismo a la luz de la obra consumada de Cristo.
