LA DISCIPLINA DE LA SANTIFICACIÓN: PARTE 1

MIÉRCOLES, 4 DE NOVIEMBRE

Lectura bíblica: Romanos 6:11-14

Romanos 6:12: «No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias».

Romanos 6:12 viene inmediatamente después de Romanos 6:11. El llamado a la santidad no consiste solamente en vernos a la luz de la obra de Cristo, sino también en poner en práctica, en nuestra vida diaria, la realidad de esa obra. Después de que Pablo da su primer mandato en el libro de Romanos, en 6:11, ¡enseguida viene otro pisándole los talones! Considérate muerto al pecado pero vivo para Dios… ¡y, por lo tanto, no permitas que el pecado reine en ti!

Esto es lo que podríamos llamar la parte «a puño limpio» de la santificación. En todo cristiano hay una guerra: «el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne» (Gá 5:17). Crecer en la gracia no significa solamente reconocer y creer el poder transformador de Cristo en nosotros por el Espíritu, sino también vivir conforme a ese poder transformador: ¡combatir el pecado y no obedecer los deseos pecaminosos que a veces nos vienen a la mente! En ocasiones es una batalla contra nuestra propia voluntad. Debemos negarnos a seguir las tentaciones que nos llevarían a actuar como si no hubiéramos sido redimidos. No es tarea fácil, como Pablo lo mostrará en Ro 7:18-19, pero la santificación no puede experimentarse sin ella. La santificación supone una mentalidad moldeada por la fe en la obra de Cristo, pero también una conducta moldeada por la fe en la obra de Cristo.

¿Dónde debes combatir hoy el reinado del pecado?

Sugerencias para la oración: Pide la ayuda de Dios para hacer morir pecados específicos en tu vida.

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