MIÉRCOLES, 13 DE MAYO
Lectura bíblica: Génesis 18
1 Pedro 1:17: «Y si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación».
Pedro nos da una declaración condicional que va así: si invocas, reclamas o declaras a Dios como tu Padre, quien juzga a todos imparcialmente según lo que hacemos, entonces vive con temor durante el tiempo que el Señor te conceda, como alguien que se encuentra en el exilio. Aquellos que están en una relación con Dios el Padre a través de Jesucristo lo demuestran en cómo viven. ¡No hay hipocresía aquí! ¡No hay oración superficial! Dios conoce tu corazón. Nuestro Padre es el Juez de toda la tierra (Gn 18:25). Su juicio abarca a todos los hombres y se lleva a cabo sin tener en cuenta la posición que cada uno ocupe en este mundo. La riqueza, el estatus social o los antecedentes familiares no hacen ninguna diferencia para él.
Como resultado de esta relación, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación. ¿Qué significa exactamente vivir con temor? Este temor significa reverencia o respeto y vivir en la conciencia de Dios. Somos santos exiliados esperando el tiempo cuando seremos ciudadanos plenos del cielo en gloria. Mientras tanto, como pueblo del pacto de Dios, no debemos esperar que Dios pase por alto el pecado en nuestras propias vidas, pues aunque su penalidad ha sido pagada por Cristo, él todavía lo juzga. Debemos vivir para Cristo y no solo para nosotros mismos. ¿Estás viviendo en el temor del Señor? ¿Muestra tu vida reverencia y respeto por Cristo? Recuerda, nuestra conducta es más importante que nuestras palabras.
Sugerencias para la oración: Pide al Señor que te dé una visión correcta de la santidad y majestad de Dios y que él te dé el deseo de vivir de una manera que muestre reverencia y respeto por él, de vivir para Cristo y no solo para nosotros mismos.
