JUEVES, 14 DE MAYO
Lectura bíblica: 2 Corintios 5
1 Pedro 1:18-19: «sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación».
Cuando viajas, siempre necesitas empacar para el lugar de tu destino. Si viajas a la playa, llevarías tu traje de baño, loción, gafas de sol y una toalla. ¡No tendría mucho sentido llevar estos artículos a un viaje al Ártico! Como cristianos, ¿cuál es nuestro destino? Nos estamos preparando para el cielo cuando estaremos con Cristo por la eternidad. Ya no debemos vivir según la vana manera de vivir heredada de quienes vivieron antes de nosotros. La impiedad puede mostrarse de muchas maneras, pero siempre se reduce al mundo, la carne y el diablo. Hemos heredado una naturaleza pecaminosa que nos hace culpables y corruptos ante un Dios santo. El mundo está maldito por el pecado y el diablo está activo y anda alrededor como león rugiente, buscando a quien devorar.
¿Cuál es la respuesta a todo esto? No es nada que sea corruptible como plata u oro. Lo que nos salva es mucho más precioso o costoso; ¡ni siquiera todo el oro y la plata del mundo podrían comprarlo si eso fuera posible! Todo cristiano es rescatado por la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero puro sin mancha ni defecto. La ofrenda perfecta ha sido hecha por tu pecado. El Cordero de Dios puro y santo, Jesús, te rescató de este mundo pecaminoso para que le pertenecieras a él. Si perteneces a Jesús, ¿cómo entonces te estás preparando para la eternidad con él?
Sugerencias para la oración: Alaba al Señor porque rescata a su pueblo del pacto de un mundo maldito y los restaura a sí mismo por la sangre preciosa de Cristo. Pide al Señor que te capacite por su Espíritu para vivir una vida santificada que le agrade y para ya no vivir de maneras vanas.
