MENTOR HACIA EL NORTE

LUNES, 7 DE SEPTIEMBRE

Lectura bíblica: Éxodo 32:7-29

2 Timoteo 1:1-2: «Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, según la promesa de la vida que es en Cristo Jesús, a Timoteo, amado hijo: Gracia, misericordia y paz, de Dios Padre y de Jesucristo nuestro Señor».

Hace años, un colega en el ministerio me enseñó sobre la mentoría de la brújula. Así como una brújula tiene los cuatro puntos cardinales —norte, sur, este y oeste—, así también el cristiano debería tener puntos de contacto en su andar con Dios. El primer punto de contacto es el norte. Todo cristiano debería tener un mentor «hacia el norte», alguien con más experiencia que él en la fe cristiana. Puede ser alguien con mayor conocimiento en un área específica en la que necesitas crecer. Mi mentor fue un capellán compañero con mucha experiencia. Él me ayudó a sortear los desafíos de ser un cristiano firme, sirviendo en un entorno secular. Me escuchaba y me ofrecía sugerencias útiles en situaciones difíciles. Y lo más importante: orábamos juntos.

La Biblia está llena de referencias de creyentes formados por hombres mayores y más experimentados. ¿Sabías que Moisés, cuando recibió los Diez Mandamientos en el monte Sinaí, tenía a Josué con él? Nuestro breve pasaje muestra cuánto aprendió Josué de Moisés: cómo estar en la presencia de Jehová Dios (versículo 7), cómo interceder por un pueblo extraviado y rebelde (versículo 11), cómo dirigir con justicia y compasión (versículos 25 al 29), y cómo confrontar a otro líder, como hizo Moisés al expresar su justa ira contra Aarón (versículo 21 y siguientes).

¿Cuántos ejemplos se te ocurren de hombres jóvenes formados por creyentes de más experiencia? (Para ayudarte a empezar: el pasaje citado arriba te ofrece un ejemplo del Nuevo Testamento de un creyente maduro que forma a uno más joven).

Sugerencias para la oración: Da gracias a Dios por la hermosura de su palabra; alaba a Dios por la bendición de los mentores y de quienes son formados por ellos (también llamados discípulos o aprendices) en los hogares, las escuelas cristianas, los seminarios, y demás.

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