MARTES, 27 DE OCTUBRE
Lectura bíblica: Salmo 25:1-10
Salmo 23:3: «Confortará mi alma; me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre».
Dios el Padre promete instruir a sus hijos, para que sepan qué hacer. La imagen de Dios guiando al creyente a través de la vida trae consuelo a muchos. Se sienten protegidos y confían en las decisiones de Dios sobre lo que es bueno para ellos. Sin embargo, esto también puede causar inquietud. Se preguntan cómo saber qué hacer y se angustian ante la posibilidad de elegir mal.
Dios guía a sus hijos de esta manera: el creyente es movido por el Espíritu Santo y por la Escritura. Al leer la Biblia, el Espíritu Santo le muestra al creyente un cuadro del carácter de Dios que debe imitar, o bien el Espíritu resalta alguna parte de la voluntad de Dios que el creyente debe obedecer. Luego, el Espíritu aplica esto a las distintas áreas de la vida del creyente. Los creyentes buscan la voluntad de Dios por medio de la oración y la lectura de la Escritura.
En general, considera los roles de tu situación: ¿eres esposo, esposa o soltero; padre, hijo o anciano; empleador, empleado; miembro de iglesia; amigo de un incrédulo? Aprende lo que Dios dice acerca de tus responsabilidades en estos roles y procura practicarlas.
En cuanto a decisiones específicas, piensa detenidamente en tus opciones, incluyendo sus consecuencias a largo plazo. Cuando sientas que una opción es mejor que las demás, oblígate a dar razones de por qué. Recibe consejo de personas piadosas y de confianza, pero pon a prueba todo consejo con la Escritura. Si tienes dudas, no hagas nada y espera en Dios. Seguir a Dios te llevará a través de dificultades, pero puedes confiar en él, sabiendo que es para tu bien y que, en última instancia, él te está guiando a tu hogar celestial.
Sugerencias para la oración: Pide a Dios que te muestre tus roles y responsabilidades. Pregúntale cómo puedes parecerte más a Cristo mientras vives estas responsabilidades esta semana.
