GOZO EN LA ADORACIÓN

DOMINGO, 28 DE JUNIO

Lectura bíblica: Juan 4:1-26

Juan 4:24: «Los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad».

Puesto que el gozo, en cierta medida, debería estar presente en cada creyente y puesto que la adoración debería incluir la respuesta sincera del creyente al Salvador, se sigue que la verdadera adoración debería ser gozosa. El gozo no es lo único, pero es algo esencial.

Jesús respondió a la pregunta de la mujer samaritana sobre la adoración con estas palabras: «Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren» (Jn 4:23-24). ¿Qué significa esto? William Hendriksen lo explica correctamente en su comentario sobre el Evangelio de Juan:

«Adorar en espíritu y en verdad solo puede significar a) rendir tal homenaje a Dios que el corazón entero participe en el acto, y b) hacerlo en plena armonía con la verdad de Dios como se revela en su Palabra. Tal adoración, por lo tanto, no solo será espiritual en vez de física, interna en vez de externa, sino que también será dirigida al Dios verdadero como se presenta en las Escrituras y como se muestra en la obra de redención».

Nuestra adoración debe evitar lo que Dios describió en Isaías 29:13 y Jesús repitió en Mateo 15:8-9: «Este pueblo de labios me honra; mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres». Hoy, adora al Señor en espíritu y en verdad, con gozo en tu corazón.

Sugerencias para la oración: Ora para que Dios encuentre en ti la clase de adorador que él busca y que tu corazón se llene del gozo del Señor hoy.

ASOMBRO ANGÉLICO

SÁBADO, 27 DE JUNIO

Lectura bíblica: 1 Pedro 1:3-12

1 Pedro 1:12: «cosas en las cuales anhelan mirar los ángeles».

Tengo curiosidad acerca de los ángeles. No los querubines gorditos y alados representados en el arte medieval, sino esos seres representados en las Escrituras, los que provocaban gran temor en los humanos. Lejos de ser bebés lindos flotando en nubes, la Biblia los retrata como seres poderosos semejantes a guerreros.

Dios los creó antes de crear nuestro mundo (Job 38:6-7). Son un número fijo; es decir, no se multiplican. Lucifer y un tercio de la hueste de ángeles fueron echados del cielo por su orgullo y rebelión contra Dios.

En 1 Pedro 1:12, Pedro interesantemente declara que hay cosas en las cuales los ángeles anhelan mirar. Hay cierta curiosidad que los ángeles tienen. Pero ¿cuáles son estas cosas que los ángeles desean mirar? Presenciaron el justo juicio de Dios cuando expulsó del cielo a Lucifer y a un tercio de sus ángeles. Vieron lo que sucede cuando la criatura se rebela contra su Creador. Los ángeles entienden la ley y la justicia.

Pero Pedro está hablando del evangelio y esa es una categoría diferente a la ley y la justicia. Para los ángeles, ver ahora al Creador responder a criaturas rebeldes con misericordia, con gracia, con amor — ver cómo envía a su propio Hijo como sacrificio por esa multitud rebelde— eso sí que es algo para contemplar. ¡Es gracia desconocida y amor más allá de toda medida! Ese es el evangelio, ¡y ese es nuestro gozo!

Sugerencias para la oración: Ora para que tengas el mismo asombro y maravilla de la gracia soberana de Dios como los ángeles y que descanses en el sacrificio expiatorio de Jesucristo por ti, y seas lleno de gozo.

GOZO FALSIFICADO (4)

VIERNES, 26 DE JUNIO

Lectura bíblica: Salmo 104:1-35

Salmo 104:34: «Sea grata mi meditación en él; yo me regocijaré en Jehová».

Vivo en Colorado y la mayoría de los días puedo ver las Montañas Rocosas. Cuando en un día despejado veo los picos distantes coronados de nieve, mi corazón se regocija en asombro y alabanza. Pero estoy seguro de que cuando los incrédulos ven la misma vista, aunque no reconocen al Creador, todavía experimentan cierto asombro y maravilla.

Simplemente vivir en este mundo es una bendición. Aunque muchos no lo reconocerán, Dios nos ha bendecido a los humanos. Tenemos talentos y habilidades, disfrutamos de buena salud, tenemos posesiones materiales, tenemos familia y amigos. Podemos apreciar el arte hermoso, maravillarnos ante una puesta de sol colorida y quedar asombrados ante montañas majestuosas. Ya sea cristiano o no, hay un gozo que viene con vivir. Es el gozo de la gracia común de Dios.

El Salmo 104 relata la gran obra creativa de Dios. El salmista mira las montañas y queda asombrado. Reconoce que Dios envía lluvia sobre justos e injustos por igual. Oye a los pájaros cantar, observa a los animales alimentarse, ve a los barcos navegar los océanos. Al final del Salmo dice: «Yo me regocijaré en Jehová». No en los barcos, la lluvia, los animales, las montañas, sino que me regocijo en el Señor.

El gozo en la creación de Dios no durará porque hay mucho más. Jesús preguntó: «¿Qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?» (Mr 8:36). El gozo verdadero y duradero no viene en los dones terrenales que disfrutamos de nuestro Creador, por maravillosos que sean, sino en confiar y regocijarse en el Creador mismo.

Sugerencias para la oración: Ora para que tu gozo no consista simplemente en los dones que Dios ha dado, sino que sea en Dios mismo y que tengas un corazón agradecido por todos los dones de Dios.

GOZO FALSIFICADO (3)

JUEVES, 25 DE JUNIO

Lectura bíblica: Marcos 8:31-38

Marcos 8:36: «¿Qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?».

C.S. Lewis dijo una vez: «Parece que nuestro Señor encuentra nuestros deseos no demasiado fuertes, sino demasiado débiles. Somos criaturas a medias, jugando con la bebida, el sexo y la ambición cuando se nos ofrece un gozo infinito, como un niño ignorante que quiere seguir haciendo pasteles de lodo en un barrio bajo porque no puede imaginar lo que significa la oferta de unas vacaciones junto al mar. Nos conformamos con demasiado poco».

Lewis tenía razón. Se nos ofrece un gozo infinito, pero nos satisfacemos con mucho menos. Ya hemos mirado el gozo falsificado del pecado y de las circunstancias. Hoy quiero considerar cosas que no son necesariamente malas, pero que son en última instancia triviales.

Me gusta practicar deportes y disfruto seguir a mis jugadores y equipos favoritos. Veré un partido ocasional en la televisión o jugaré una ronda de golf con amigos. Pero puedo decir sinceramente que puedo prescindir de estas cosas. Sin embargo, estoy seguro de que has notado que las vidas de algunas personas giran alrededor de los deportes. Mi esposa es artística y disfruta hacer manualidades. Pero sabiamente no permite que esa actividad dirija su vida.

Si los deportes, las manualidades, la recreación, la colección de estampillas o alguna otra actividad es lo que te llena de gozo y significado, te has conformado con algo demasiado pequeño. Estás haciendo pasteles de lodo en un barrio bajo cuando se te ofrece unas vacaciones junto al mar. Eres, como Lewis diría, alguien que «se conforma con demasiado poco». No te conformes con lo trivial. Dios, en Cristo, es tu verdadero e infinito gozo.

Sugerencias para la oración: Ora para que no encuentres tu gozo y significado en las cosas pequeñas y triviales. Arrepiéntete de desear y conformarte con demasiado poco.

GOZO FALSIFICADO (2)

MIÉRCOLES, 24 DE JUNIO

Lectura bíblica: Mateo 13:1-23

Mateo 13:5-6: «Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra; pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó».

Cada nación tiene leyes estrictas contra la fabricación y el uso de dinero falsificado. Las personas que manejan dinero regularmente deben aprender a distinguir el dinero falso del real. Los bancos, por ejemplo, tienen clases para capacitar a sus empleados en cómo notar la diferencia.

En la parábola del sembrador, Jesús enseñó sobre cierto tipo de gozo falsificado. Cuando explicó el punto sobre la semilla que cayó en suelo pedregoso, dijo: «Este es el que oye la palabra, y al momento la recibe con gozo…». Pero cuando surgen pruebas y dificultades, esta persona se apartó. Lejos de ser un gozo verdadero y duradero, este era un gozo falsificado porque dependía de las circunstancias.

Cuando todo va bien en la vida, cuando las cosas marchan bien, es fácil confundir esa sensación de bienestar con gozo duradero. Pero esto realmente no es gozo en absoluto porque depende de las circunstancias. Recuerda que Jesús dijo: «En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo». El verdadero gozo del creyente es uno que no se desvanece debido a la tribulación y la dificultad. El fundamento del verdadero gozo es mucho mayor, mucho más profundo que los altibajos de este mundo. Su fundamento es Jesucristo. Por lo tanto, las circunstancias agradables no pueden producir verdadero gozo y las circunstancias difíciles no pueden restar del verdadero gozo.

Sugerencias para la oración: Ora para que Dios te conceda sabiduría para distinguir el gozo verdadero del falso y que descanses en Jesús y tengas un gozo que no pueda ser sacudido por las dificultades.

GOZO FALSIFICADO (1)

MARTES, 23 DE JUNIO

Lectura bíblica: Hebreos 11:23-28

Hebreos 11:24-25: «Por la fe Moisés… rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón, escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado».

Hebreos 11 es un capítulo entero que se enfoca en la fe de los creyentes del Antiguo Testamento. Y hablando de Moisés, el escritor dice que Moisés rechazó «los deleites temporales del pecado».

Esto es instructivo para nosotros al enfocarnos en el gozo. Es importante distinguir entre el gozo verdadero y duradero y una falsificación del gozo. Una de esas falsificaciones es el placer que viene del pecado. Cuando somos tentados, el diablo querría que creyéramos que si cedemos a la tentación, seremos más gozosos que ahora. Y la razón por la que es tan efectivo es que a menudo hay ciertos placeres que acompañan al pecado.

Moisés, como hijo adoptivo de la hija de Faraón, podría haber vivido en opulencia palatina y tener cada deseo sensual satisfecho. En cambio, escogió las dificultades de la vida en el desierto. ¿Por qué? Porque entendió que el verdadero gozo viene de confiar y seguir al Señor.

David aprendió eso de la manera difícil. Cuando cometió adulterio con Betsabé, lo hizo por el «gozo» de la gratificación sexual. Pronto descubrió que aunque esto pudo haberle traído un «placer pasajero», no le trajo ningún gozo en absoluto. Por eso, cuando finalmente se arrepintió de su pecado, pidió a Dios: «Vuélveme el gozo de tu salvación» (Sal 51:12). Había descubierto que el placer pasajero del pecado es una falsificación del verdadero gozo duradero en el Señor.

Sugerencias para la oración: Arrepiéntete de tus pecados y, como David, pide a Dios que restaure tu gozo. Ora para que Dios te dé fe como la de Moisés para ver más allá de los placeres pasajeros.

EL GOZO DE CREER

LUNES, 22 DE JUNIO

Lectura bíblica: Juan 20:24-29

Hebreos 11:1: «Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve».

Tomás no estaba presente cuando el Jesús resucitado se reveló a los otros discípulos una semana antes. Cuando le contaron sobre ello, dijo que no creería a menos que tuviera prueba visible y tangible. Tomás era siempre el escéptico práctico. No es que Tomás no tuviera fe, pero creo que es justo decir que tenía una fe débil.

En Juan 11, cuando Jesús les dijo a los discípulos que iba a Betania por la muerte de Lázaro y todos sabían que esto era peligroso porque los fariseos querían matar a Jesús, fue Tomás quien dijo: «Vamos también nosotros, para que muramos con él». En Juan 14, cuando Jesús preparó a sus discípulos para su partida inminente y les dijo: «Para que donde yo estoy, vosotros también estéis», fue Tomás quien dijo: «Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino?»

Y aquí en Juan 20, el amoroso Jesús humildemente se sometió a las demandas de este escéptico. Todos los discípulos estaban reunidos tras puertas cerradas y Jesús vino a ellos y habló directamente a Tomás: «Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado…» Y eso fue suficiente para Tomás, quien responde con una hermosa confesión: «¡Señor mío, y Dios mío!»

Fue entonces cuando Jesús te mencionó a ti y a mí. Dijo: «Bienaventurados los que no vieron, y creyeron». Esto significa que si eres cristiano, un creyente en Jesucristo y el evangelio, ¡Jesús dice que eres bienaventurado!

Sugerencias para la oración: Ora para que el Espíritu Santo obre para aumentar tu fe y que el conocimiento de que eres bienaventurado te llene de gozo.

GOZO DE LA RESURRECCIÓN

DOMINGO, 21 DE JUNIO

Lectura bíblica: Juan 20:1-18

Juan 20:18: «Fue entonces María Magdalena para dar a los discípulos las nuevas de que había visto al Señor».

Es claro al leer el relato de Juan sobre la resurrección de Jesús que María Magdalena no esperaba que Jesús resucitara de entre los muertos. Cuando fue a la tumba temprano en la mañana y la encontró vacía, su primera reacción no fue «resucitó» sino más bien «alguien se ha llevado el cuerpo» (v. 1). Luego, un poco después, cuando los ángeles le preguntaron por qué lloraba, respondió: «Se han llevado a mi Señor» (v. 13). Ves, María y los otros seguidores de Jesús vivían en el mismo mundo en que vivimos nosotros, un mundo en el que los muertos no resucitan.

Ese es precisamente el punto de Juan en este pasaje. Mientras nuestra experiencia nos dice que los muertos no resucitan, Jesús realmente lo hizo. Personas que no esperaban ver a Jesús vivo de nuevo lo vieron y creyeron.

Algunos hablan de la resurrección como un «símbolo» de la influencia continua de Jesús en el mundo, pero se burlan de la idea de que realmente resucitó de entre los muertos, corporalmente. Pero Juan y los otros Evangelios registran testimonios oculares de que Jesús, después de ser puesto en la tumba, fue realmente visto de pie y caminando, oído hablando, comió comidas y fue tocado.

Y así debe ser, de lo contrario no tenemos Salvador. Su muerte en la cruz conquistó la muerte de modo que la muerte no pudo retenerlo. Su resurrección fue la aprobación del Padre de la expiación de Cristo. Su resurrección es la promesa y garantía de la resurrección de su pueblo. No fue ningún «símbolo» ni metáfora. Realmente resucitó de entre los muertos. ¡Aleluya! ¡Cristo resucitó!

Sugerencias para la oración: Da gracias porque la resurrección de Jesús de entre los muertos es la garantía de que cuando él regrese, tu cuerpo será resucitado a vida eterna. Ora para que la iglesia nunca comprometa el mensaje de que Jesús realmente, corporalmente, resucitó de entre los muertos.

POR EL GOZO PUESTO DELANTE DE ÉL

SÁBADO, 20 DE JUNIO

Lectura bíblica: Hebreos 12:1-17

Hebreos 12:2: «puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios».

Ayer fue Viernes Santo, el día en que Cristo, el Cordero de Dios, en plena obediencia al Padre, dio su vida como expiación sustitutiva por nuestros pecados. Fue herido por nuestras rebeliones y molido por nuestros pecados. Y sin embargo, a pesar del dolor, la vergüenza y el rechazo, Jesús tenía gozo. Había hablado de su gozo justo antes de su arresto en el aposento alto con sus discípulos.

En Hebreos 12, se nos anima a seguir corriendo la carrera de la fe, todo el tiempo mirando a Jesús. No solo Jesús tuvo gozo mientras estuvo en la tierra, sino que miraba hacia un gozo más pleno y mayor por delante. Era el gozo de una misión cumplida. Soportó el dolor, el sufrimiento y la vergüenza de la cruz porque sabía que había un gozo aún mayor al otro lado.

Nosotros también somos bendecidos con gozo hoy, pero hay un gozo mayor por delante. Y darnos cuenta de esa bienaventuranza debería animarnos a seguir corriendo la carrera de la fe. Podríamos estar desanimados, cansados y agotados, pero «cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman» (1 Co 2:9). Por el gozo puesto delante de ti, ¡sigue corriendo!

Sugerencias para la oración: Ora para que quites tus ojos de tus circunstancias y estés enfocado en Jesús. Regocíjate de que Cristo tu Salvador está sentado a la diestra del trono de Dios.

LA SÉPTIMA PALABRA DE JESÚS EN LA CRUZ

VIERNES, 19 DE JUNIO

Lectura bíblica: Lucas 23:44-49

Lucas 23:46: «Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu».

Esta palabra, como la cuarta y la quinta, es una cita de los Salmos. El Salmo 31:5 dice: «En tu mano encomiendo mi espíritu; tú me has redimido, oh Jehová, Dios de verdad». Jesús comenzó su ministerio con las Escrituras en sus labios cuando Satanás lo tentó y ahora exhala su último aliento con la Palabra de Dios en sus labios.

Lucas nos dice que Jesús dijo esta séptima palabra después de que el velo del templo se rasgó en dos. Puesto que Cristo había cumplido su misión, el camino al Lugar Santísimo está ahora abierto. Cristo mismo es el camino, la verdad y la vida.

Lucas también dice que pronunció esta palabra a gran voz. Esto es significativo. Jesús había dicho: «Nadie me quita la vida, sino que yo de mí mismo la pongo» (Jn 10:18). Esto significa que la muerte no vino hasta que Jesús le permitió venir. Cuando estuvo listo, la abrazó. No murió en debilidad, sino en fortaleza. No habló con un gemido, sino a gran voz. Y además dice: «En tus manos encomiendo mi espíritu». Encomiendo, no como alguna víctima pasiva e indefensa, sino como Aquel que tiene las llaves de la muerte.

Jesús murió, seguro y a salvo en las manos del Padre. Entiende que lo hizo como nuestro mediador y sustituto. Al encomendar su espíritu en las manos de su Padre, está encomendando nuestros espíritus en las manos de su Padre. Como Jesús, podemos morir seguros y a salvo porque nuestra cabeza representativa y Salvador murió seguro y a salvo.

Sugerencias para la oración: Ora para que tengas el gozo y la paz de estar seguro en las manos del Padre. Da gracias porque Jesús ha conquistado la muerte.